
Conocí en una ocasión a un chaval que en su grupo tenian como norma de vestuario llevar unos pantalones de pitillo verde. No es una prenda que se diga "ponible", asi que solo tenian uno cada uno, por lo que cuando tenian 4 bolos la misma semana la cosa comenzaba a apestar en el camerino hasta un punto extremo. La curioso no es que no se compraran otros, sino que el tipo que me lo contó era el bateria y nunca se le veían las piernas.
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